La brecha generacional de la privacidad: los consumidores más jóvenes son quienes menos confían en las marcas

Esto supone un problema potencial importante, ya que las marcas necesitan sus datos de forma estratégica

Las cuestiones de privacidad se han posicionado como uno de los temas candentes que los marketeros deben tener en cuenta no solo para su estrategia de datos, sino también en reputación. Cada vez hay más leyes y normativas que controlan qué se puede hacer con los datos, pero también una mayor consciencia entre la ciudadanía sobre el tema.

En la relación entre privacidad, consumidores y marcas, no todos los ciudadanos son iguales. Aunque la preocupación por la privacidad ha crecido de forma generalizada y los consumidores son, todos ellos, cada vez más conscientes de la importancia de los datos y de lo que estos suponen para las empresas, no todas las franjas de edad ven las cosas de forma igual.

Hay una brecha generacional, una más, también en cómo se gestiona la relación entre los datos y las expectativas de los consumidores. Cuanto más jóvenes sean estos, más reticentes serán a la hora de confiar en las empresas.

Así lo acaba de demostrar un estudio de eMarketer, que parte de una muestra de base estadounidense pero que bien vale para entender las dinámicas generacionales de una manera mucho más amplia. Los consumidores jóvenes son los más descreídos a la hora de confiar en las empresas y su protección en términos de datos.

La brecha generacional

Solo el 39% de los miembros de la Generación Z, la que va de 1997 a 2012, aseguran que confían en que las empresas protejan su información personal una vez que se la entregan. Es, con diferencia, el grupo con datos más bajos.

Los millennials tampoco confían mucho en las empresas. Más de la mitad desconfían de ellas, pero aún así se sitúan mucho más cerca de la frontera con que la mayoría de los consumidores sí confíen en las marcas. Un 47% de los encuestados millennial (1981 a 1996) confía en que la empresa protegerá sus datos.

Los consumidores de más edad son más confiados que los jóvenes. El 53% de la Generación X (1965 a 1980), el 54% de los baby boomers (1946 a 1964) y el 51% de los seniors (1928 a 1945) sí aseguran que confían en cómo la compañía protegerá su información una vez que se la entregan.

Qué supone esto para las empresas

Dado que los datos son una pieza muy importante de la estrategia de marketing y dado, además, que los consumidores más jóvenes son los que presentan el reto más complejo, los marketeros deben tener muy presente esta realidad.

Necesitan los datos para comprender los cambios de mercado que suponen los consumidores más jóvenes y para prepararse para ellos. Para eso, no tienen más remedio que ganar un flujo de datos consistente. Pero si los consumidores jóvenes no confían en qué harán con esa información y en cómo la protegerán, los marketeros tienen un serio problema entre manos.

Las compañías deben crear climas seguros, entornos en los que los consumidores se sientan cómodos compartiendo datos personales y en los que no teman qué puede ocurrir luego con esa información.

En general, deben hacerlo con todos los grupos de consumidores, pero deben esforzarse mucho más para transmitir todo esto a los jóvenes ya que son quienes se posicionan de una manera más reticente.

Fuente: www.puromarketing.com